sábado, 1 de junio de 2013

El equipo MMS de la NASA monta el Observatorio final





El 20 de mayo de 2013, el Magnetospheric Multiscale, o MMS, equipo de la misión en el Goddard Space Flight Center de la NASA en Greenbelt, Maryland, alcanzó un hito sin precedentes. El equipo acopló las cubiertas de instrumentos y naves espaciales para formar el cuarto y último observatorio MMS. Esta es la primera vez Goddard ha diseñado al mismo tiempo estos muchos observatorios, o una nave espacial, para una sola misión.

La misión MMS (Magnetospheric Multiscale),  es una misión Solar-Terrestre de sondas que  comprende cuatro naves espaciales idénticas equipadas que utilizan la magnetosfera de la Tierra como un laboratorio para estudiar la microfísica de tres procesos de plasma fundamentales: la reconexión magnética, la aceleración de partículas energéticas, y la turbulencia. Estos procesos ocurren en todos los sistemas de plasma astrofísico, pero se pueden estudiar in situ sólo en nuestro sistema solar y más eficiente sólo en la magnetosfera de la Tierra, donde controlan la dinámica del entorno geoespacial y juegan un papel importante en los procesos conocidos como "clima espacial. "

"La logística de la construcción de cuatro de los mismos es un nuevo reto, uno que realmente nos hace empujar los límites de la forma en que operamos", dijo Brent Robertson el subdirector del proyecto MMS en el Centro Goddard. "Se trata de la primera generación, los nuevos observatorios científicos, y hemos construido todos al mismo tiempo. Ha sido como un juego muy intenso de las sillas musicales”.

La gran habitación limpia de Goddard MMS puede mantener las cuatro naves espaciales a la vez, y un calendario detallado realiza un seguimiento de cómo el equipo está pasando de una tarea a otra. El equipo de MMS tiene motivos para enorgullecerse de su trabajo: la construcción de cuatro observatorios para una sola misión, cuando muchos no tienen la oportunidad de construir cuatro en toda una carrera.

Debido a lanzar a finales de 2014, MMS investigará cómo el sol y los campos magnéticos de la Tierra se conectan y desconectan, transferencia explosiva de energía de uno a otro - un proceso físico fundamental que se produce en todo el universo, conocido como reconexión magnética. Usando cuatro naves espaciales proporcionará MMS con las mediciones multipunto necesarios para determinar si los eventos de reconexión se producen en un entorno local aislado, en todas partes dentro de una región más grande a la vez, o viajando a través del espacio.


Obtenido de NASA.com (Goddard Space Flight Center)

viernes, 24 de mayo de 2013

El Very Large Telescope de ESO celebra 15 años de éxitos


Con esta nueva visión de una espectacular guardería de estrellas ESO celebra los 15 años del telescopio VLT (Very Large Telescope) — el instrumento óptico más avanzado del mundo. Esta imagen revela espesas aglomeraciones de polvo silueteadas contra una nube de brillante gas rosado llamada IC 2944. Estas manchas borrosas y opacas parecen gotas de tinta flotando en un cóctel de fresas, cuyas caprichosas formas han sido esculpidas por las potentes radiaciones procedentes de estrellas jóvenes brillantes cercanas. 

Esta nueva imagen celebra un importante aniversario para el VLT (Very Large Telescope) – hace quince años, el 25 de mayo de 1998, se celebraba la primera luz con el primero de sus Telescopios Unitarios. Desde entonces, se han unido a los cuatro telescopios gigantes los cuatro Telescopios Auxiliares, más pequeños, que forman parte del interferómetro VLTI (VLT Interferometer). El VLT es una de las instalaciones astronómicas basadas en tierra más potentes y productivas que existen. En 2012 se publicaron más de 600 artículos científicos con arbitraje basados en datos del VLT y el VLTI (ann13009).

Las nubes interestelares de polvo y gas son las guarderías en las que nacen y crecen las estrellas. La nueva imagen muestra una de ellas, IC 2944, que aparece con ese color rosado de fondo, ligeramente brillante [1]. Esta imagen es la más nítida de este objeto que se ha obtenido hasta el momento desde tierra [2]. La nube se encuentra a unos 6.500 años luz, en la constelación austral de Centaurus (El Centauro). Esta parte del cielo alberga muchas otras nebulosas similares que son escrutadas por los astrónomos para estudiar los mecanismos de formación estelar.

Las nebulosas de emisión como IC 2944 están compuestas en su mayor parte por gas de hidrógeno que brilla en característicos tonos rojizos debido a la intensa radiación procedente de las numerosas y brillantes estrellas recién nacidas. Destacando claramente sobre el fondo brillante vemos misteriosos grumos oscuros de polvo opaco, nubes frías conocidas como glóbulos de Bok. Se llaman así en honor al astrónomo holandés-americano Bart Bok, quien fue el primero en fijarse en ellas en los años 40 del siglo pasado, señalándolas como posibles lugares de formación estelar. Este conjunto en concreto se apoda con el nombre de Glóbulos de Thackeray [3].

Los glóbulos de Bok de mayor tamaño en lugares más tranquilos a menudo colapsan para formar nuevas estrellas, pero las de esta imagen están siendo bombardeadas violentamente por la radiación ultravioleta procedente de jóvenes estrellas calientes cercanas. Ambos están siendo erosionados y fragmentados, algo parecido a lo que ocurre cuando soltamos un trozo de mantequilla sobre una sartén caliente. Es probable que los Glóbulos de Thackeray se destruyan antes de que colapsen y formen estrellas.

Los glóbulos de Bok no son fáciles de estudiar. Dado que son opacos a la luz visible es difícil para los astrónomos observar lo que ocurre en su interior, por lo que se necesitan otros instrumentos para desvelar sus secretos — observaciones en el rango infrarrojo o en las partes submilimétricas del espectro, por ejemplo, en las que las nubes de polvo, que se encuentran solo unos pocos grados por encima del cero absoluto, se ven brillantes. Este tipo de estudios de los glóbulos de Thackeray han confirmado que no hay formación estelar actualmente en su interior.

Esta región del cielo también ha sido estudiada en el pasado por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA (opo0201a). Esta nueva imagen, obtenida por el instrumento FORS, instalado en el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, en el Observatorio Paranal, en el norte de Chile [4], cubre una zona más amplia del cielo que la captada por el Hubble y muestra un paisaje más ancho de formación estelar.


Notas
[1] La nebulosa IC 2944 está asociada con el brillante cúmulo estelar IC 2948, y ambos nombres se asocian también, a veces, con la región completa. Muchos de los brillantes cúmulos estelares aparecen en esta imagen.

[2] El seeing de la imagen azul en esta combinación de colores era mejor que 0,5 segundos de arco, algo excepcionalmente bueno para un telescopio basado en tierra.

[3] Fueron descubiertos desde Sudáfrica por el astrónomo inglés A. David Thackeray en 1950.

[4] Esta imagen proviene del Programa Joyas Cósmicas de ESO, una iniciativa de divulgación para producir imágenes de objetos interesantes, sorprendentes o visualmente atractivos utilizando telescopios de ESO, con la intención de utilizarlos con fines educativos y divulgativos. El programa utiliza tiempo de los telescopios que no puede usarse para llevar a cabo observaciones científicas. Todos los datos recopilados también pueden utilizarse con fines científicos y son puestos a disposición de los astrónomos a través de los archivos científicos de ESO.

Obtenido de ESO.org

sábado, 18 de mayo de 2013

Una región anárquica de formación estelar




El Observatorio La Silla de la ESO, en Chile, ha captado una sorprendente imagen de NGC 6559, un objeto que muestra la anarquía reinante en el interior de una nube interestelar cuando se forman estrellas.

NGC 6559 es una nube de gas y polvo situada a una distancia de unos 5.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario (El Arquero). La brillante región es un objeto relativamente pequeño, de tan solo unos pocos años luz de tamaño, en contraste con su famoso vecino, la Nebulosa de La Laguna (Messier 8, eso0936), que abarca cien años luz. Pese a que suele pasar desapercibida en favor de su distinguida compañera, en esta imagen NGC 6559 tiene el papel protagonista.

El gas que hay en las nubes de NGC 6559, principalmente hidrógeno, es la materia prima a partir de la cual se forman las estrellas. Cuando una región del interior de la nebulosa acumula material suficiente, empieza a colapsar bajo su propia gravedad. El centro de la nube crece, haciéndose más denso y más caliente, hasta que se inician las fusiones termonucleares y nace una estrella. Los átomos de hidrógeno se combinan para formar átomos de helio, liberando energía, lo que hace que la estrella brille.

Estas jóvenes y calientes estrellas brillantes nacidas de la nube vigorizan el hidrógeno aún presente en el entorno de la nebulosa [1]. Entonces, el gas reemite esta energía, produciendo la brillante nube roja en forma de hilo que puede verse cerca del centro de la imagen. Este objeto se conoce como una nebulosa de emisión.

Pero NGC 6559 no está solo compuesta de gas de hidrógeno. También contiene partículas sólidas de polvo, hechas de elementos más pesados, como carbono, hierro o silicio. El parche azulado cercano a la nebulosa de emisión roja muestra cómo la luz de las estrellas recién formadas se dispersa – es decir, cómo se refleja en diferentes direcciones — por las partículas microscópicas que hay en la nebulosa. Conocida por los astrónomos como nebulosa de reflexión, este tipo de objeto se ve normalmente azul porque la dispersión es más eficiente en esas longitudes de onda de la luz, más cortas.

En regiones donde el polvo es muy denso, este bloquea por completo la luz que tiene detrás; es el caso de los oscuros parches aislados y los sinuosos rastros que pueden verse en el extremo superior, a la izquierda y a la derecha de la imagen. Para poder mirar a través de las nubes y ver qué hay tras ellas, los astrónomos necesitarían observar la nebulosa utilizando longitudes de onda más largas que no fueran absorbidas.

La Vía Láctea llena el fondo de la imagen con incontables estrellas amarillentas, más viejas. Algunas de ellas aparecen más débiles y rojas debido al polvo de NGC 6559.

Esta llamativa imagen de estrellas formándose fue captada por la cámara y espectrógrafo danés para captar objetos débiles DFOSC (Danish Faint Object Spectrograph and Camera) instalada en el Telescopio Danés de 1,54 metros en La Silla, Chile. Este telescopio nacional ha estado en uso en La Silla desde 1979 y, recientemente, fue reformado para convertirse en un telescopio de última tecnología controlado remotamente.


Notas

[1] Normalmente, estas estrellas jóvenes son de tipo espectral O y B, con temperaturas entre 10.000 y 60.000 K, e irradian grandes cantidades de luz ultravioleta de altas energías que ionizan los átomos de hidrógeno.

Obtenido de ESO.org (European Southern Observatory)


viernes, 10 de mayo de 2013

Nuevo Telescopio Fijado para lanzamiento el 11 de Mayo desde Nuevo México



NASA lanzará un nuevo telescopio diseñado para observar galaxias distantes en un cohete sonda suborbital a la 1 am EDT 11 de mayo, desde el White Sands Missile Range en Nuevo México.

Las observaciones se llevarán a cabo utilizando el FORTIS (Far-ultraviolet Off Rowland-circle Telescope for Imaging and Spectroscop) telescopio de espectro desarrollado en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore.

 
Stephan McCandliss, investigador principal de la misión, dijo: "El objetivo de FORTIS es explorar los misterios del escape de la radiación ultravioleta de los confines de las galaxias polvorientas, utilizando un nuevo tipo de  telescopio de espectro con más de seis veces la sensibilidad de nuestro experimentos anteriores. FORTIS puede adquirir espectros desde cuarenta hasta tres objetivos individuales simultáneamente, y de forma autónoma, dentro de una zona angular tan grande como el diámetro de la luna (1/2 de grado)”.

FORTIS va a volar en un cohete sonda suborbital Black Brant IX  a una altitud de alrededor de 278 kilómetros, proporcionando aproximadamente 360 ​​segundos de tiempo de observación exo-atmosférica para FORTIS. El experimento va a aterrizar en paracaídas a unos 80 kilómetros del lugar de lanzamiento en el que se va a recuperar. El tiempo total de la misión es de alrededor de 900 segundos desde el lanzamiento hasta el aterrizaje.


Obtenido de NASA.com (Goddard Space Flight Center)

jueves, 2 de mayo de 2013

Es la temporada de Cambios de plasma en Saturno


02 de mayo 2013

Los investigadores que trabajan con datos de la nave espacial Cassini de la NASA, han descubierto una burbuja de partículas cargadas alrededor de Saturno - conocida como magnetosfera - que cambia con las estaciones del planeta. El hallazgo proporciona una pista importante para resolver un enigma acerca de una señal natural de radio del planeta. Los resultados también podrían ayudar a los científicos a comprender mejor las variaciones en los cinturones de radiación de Van Allen y la magnetosfera de la Tierra, que afectan a una gran variedad de actividades en la Tierra, desde la seguridad de vuelo en el espacio a las comunicaciones por satélite y teléfono celular.

El documento, que acaba de publicarse en el Journal of Geophysical Research, está liderado por Tim Kennelly, un estudiante de física y astronomía en la Universidad de Iowa, Iowa City, que está trabajando con la radio de Cassini y equipo científico de ondas de plasma.

En los datos recogidos por Cassini entre julio de 2004 a diciembre de 2011 Kennelly y sus colegas examinaron los "tubos de flujo" ,estructuras compuestas por gas caliente y eléctricamente cargado llamado plasma, que canaliza las partículas cargadas en hacia Saturno. Centrándose en los tubos cuando se formaron inicialmente y antes de que tuvieran la oportunidad de disiparse bajo la influencia de la magnetosfera, los científicos encontraron que la presencia de los tubos se correlaciona con los patrones de ondas de radio en el hemisferio norte y el sur, dependiendo de la temporada. Este efecto estacional es más o menos similar a la forma en que las auroras boreales de la Tierra aparecen con mayor frecuencia en los meses de primavera y otoño.

Las emisiones de radio se han utilizado para medir el período de rotación de Júpiter fiable, y los científicos pensaron que también ayudaría a determinar el período de rotación de Saturno. Para su pesar, sin embargo, el patrón ha variado a lo largo de las visitas de diferentes naves espaciales e incluso en las emisiones de radio procedentes de los hemisferios norte y sur. Los nuevos resultados podrían ayudar a los científicos que acuden atraídos en por qué estas señales varían de la forma en que lo hacen.

La misión Cassini-Huygens es un proyecto cooperativo de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Italiana. Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, dirige la misión para el Directorio de Misiones Científicas de la agencia en Washington. La radio y el equipo científico de onda de plasma tienen su base en la Universidad de Iowa, Iowa City, donde se construyó el instrumento. JPL es una división del Instituto de Tecnología de California en Pasadena.
  
Para más información sobre el hallazgo, vaya a: http://now.uiowa.edu/2013/03/telling-time-saturn.

Para obtener más información sobre la misión Cassini-Huygens, visite http://saturn.jpl.nasa.gov y http://www.nasa.gov/cassini.

Obtenido de PortaltoTheUniverse.com